







Birimbaos y panderetas anuncian el atardecer invitando a presenciar una ronda de Capoeira, practicada por nativos que con extraña belleza, cautivan a los asistentes con los movimientos que aprenden desde la infancia. La noche transforma a esta playa en un escenario para fiestas en las cuales nativos, moradores y turistas arrivados desde los más dispares puntos del planeta, bailan al compás de las mas variadas músicas.
La
caraterística principal de
esta playa es la concentración de barracas donde se puede disfrutar
de platos tradicionales e internacionales, acompañados de heladas cervezas,
deliciosos jugos de frutas naturales o exquisitas caipifrutas. Estos 400 metros
son propicios para el relax al son de ritmos bahianos o bien para la práctica
de deportes tales como volley o
football playeros y frescobol.